Imaginación radical: enraizar antes de construir
- 20 jul
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Actualizado: 21 jul
A la imaginación radical solemos representarla como un rayo, un destello que ofrece, ya terminado, un mundo alternativo listo para sustituir al anterior. Es una idea cómoda y falsa. Convierte la transformación en un problema de "implementación" y no de proceso, como si una vez descrita la utopía solo quedara construirla siguiendo lo planificado.
La propuesta que exploramos aquí va en otra dirección. La imaginación radical no es un destino; es una práctica. No se crea en soledad ni de un solo golpe, sino en gestos colectivos, en el hacer y deshacer cotidiano de nuestro mundo. Su radicalidad no proviene de soñar con futuros perfectos y lejanos, sino de algo más incómodo: cuestionar activamente las causas de lo existente y proporcionar, a su vez, visiones esperanzadoras de cómo las cosas podrían ser distintas.
Caminar, vagar, enraizar
La invitación es literal. Caminar deja que la imaginación divague, y en ese divagar toma forma el intervalo entre lo que es y lo que podría ser. El camino, sin embargo, no es cómodo pues genera desilusión, obliga a dudar, exige cuestionar y cuestionarse. Solo entonces se abre paso la exploración.
Enraizar es entonces prestar atención a ese sostener invisible, a las raíces, hongos y ramificaciones entrelazadas que se encuentran bajo el suelo. La imaginación mainstream sobre el futuro, más que enraizarse, flota desconectada de las realidades sociohistóricas y materiales que la sostienen o la limitan. Enraizar es el intento de devolver la imaginación a tierra. En ese proceso aparecen los nudos, momentos en que las tensiones y contradicciones se acumulan hasta exigir atención, donde las ideas y emociones no pueden ignorarse. Algunos nudos se deshacen pero otros permanecen y crecen. Compartirlos es también una forma de liberación. Y, como los árboles que intercambian nutrientes a través de redes de micelio, las ideas tampoco crecen aisladas, pues dependen de una ecología colectiva de pensamiento y práctica. Cuidar esa generosidad invisible es lo que evita que los futuros radicales sean destellos fugaces y los convierte en algo sostenido, nutrido, mantenido en el interés y el bien común.

La esperanza como método: Ernst Bloch
Esta idea de un futuro que se cultiva y se practica tiene un antecedente filosófico de peso en Ernst Bloch (1885-1977) y su obra monumental El principio esperanza (Das Prinzip Hoffnung), escrita entre 1938 y 1947. Para Bloch, la esperanza no es optimismo ingenuo ni ilusión pasiva, sino una energía política y social orientada a transformar el presente. Su concepto central, el "todavía no" (Noch-Nicht-Sein), describe al ser humano como un "ser deseante" cuya conciencia nunca se conforma del todo con lo que existe, porque intuye un horizonte de posibilidades aún no realizadas; posibilidades que, además, están enraizadas en unas determinadas condiciones, no flotando en el vacío.
Abrir el marco, luego cerrarlo
Que este texto hable en abstracto —raíces, micelio, nudos, "todavía no"— no es casualidad; son formas de nombrar la fase de abrir el marco, la misma que ya intuía Bloch con su "todavía no". Cuestionar causas, ensanchar el horizonte de lo posible, negarse a aceptar que lo real agota lo pensable. Expandir, no resolver todavía.
Pero un marco abierto necesita un segundo movimiento que lo aterrice en algo concreto. Es un proceso que se puede llevar a cabo usando diversas técnicas, como pueden ser las dramatúrgicas u otras poscinematográficas como el world building que, entendido como método de creación de sistemas-mundo coherentes y habitables, retoma el horizonte que abrió el futuring y lo transforma en uno o varios mundos concretos y situados, sin agotar por ello las demás posibilidades.
Enraizar, en ese sentido, no es el punto de llegada, sino el paso previo a construir. Las herramientas y técnicas que compartimos en nuestros cursos y talleres son, precisamente, el camino hacia esa construcción.
Para seguir leyendo
Bloch, E. (2004). El principio esperanza (Vols. I-II). Trotta.
Bloch, E. (2007). El principio esperanza (Vol. III). Trotta.
La esperanza frustrada de Ernst Bloch: una guía para el siglo XXI. (2021, septiembre 14). El vuelo de la lechuza. https://elvuelodelalechuza.com/2021/09/14/la-esperanza-frustrada-de-ernst-bloch-una-guia-para-el-siglo-xxi/



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