En Futurotopías se parte de El principio esperanza de Ernst Bloch para practicar un «optimismo militante», frente al nihilismo y el cinismo. La utopía, ultrajada, manipulada y maltratada, no es entendida como una fantasía irreal o como un modelo cerrado de mundo perfecto de sociedad inexistente en el plano real, sino como un método para pensar críticamente la sociedad y sus posibilidades aún-no-realizadas, para salir del círculo repetitivo de la inevitabilidad. Por ello, a través de distintas técnicas, se busca discernir con más claridad qué tipo de orden social se reproduce y cuál podría construirse en su lugar. La esperanza, como dice Bloch, es el principio. No hay nada concluso, pues la realidad es proceso, lo posible está siempre surgiendo de lo real.
En esa búsqueda, el proyecto apuesta por la imaginación radical como un método poderoso para explorar posibilidades desde una mirada colectiva, con la intención de construir horizontes más justos y deseables. Para ello, desafía las miradas distópicas, reiteradas en el discurso dominante, y anima a crear modos alternativos de ser, estar y hacer desde la creatividad, la investigación y el trabajo en equipo. Confía en el poder de los relatos para experimentar y compartir sistemas-mundos diferentes y concretos y convertirlos en realidad.
Futurotopías acoge tanto proyectos individuales como colectivos, y reúne investigación académica, colaboraciones y divulgación bajo una misma pregunta: ¿Qué pasaría si...? ¿Y por qué no? Es una mirada desde el exilio, desde una realidad que no se conforma ni debe conformarse a nuestros deseos y promueve cambiar la pétrea certeza de los acontecimientos.
Si quieres formar parte de esta comunidad disidente frente a los futuros capturados, este es tu lugar.
Es hora de cambiar las preguntas.
