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Astronave

Visiones

Las visiones de futuro son una práctica cultural, formas de imaginar lo que aún no existe para ampliar lo posible en el presente. No se trata de predicciones ni ejercicios de adivinación, sino de ensayos especulativos, narrativos o conceptuales que exploran alternativas, tensiones y posibilidades y entrenan nuestra imaginación utópica.

El ser humano es un ser utópico por excelencia: espera, sueña, ansía. Incluso cuando vive épocas oscuras, la esperanza es su salvación. Desde las primeras visiones de futuro del período de entreguerras del siglo pasado —estudiadas por Max Saunders en la Universidad de Birmingham y de las que se habla en una entrada del blog— estas visiones han funcionado como laboratorios narrativos donde los y las intelectuales ensayan mundos, tecnologías, formas de vida y estructuras sociales. Son textos no buscan acertar, sino interrogar. Abrir preguntas, desplazar perspectivas y activar la imaginación crítica.​​

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En esta sección reunimos visiones, escenarios, ensayos y experimentos narrativos que se atreven a pensar futuros desde la complejidad del presente. Pueden ser breves o extensos, conceptuales o literarios, situados o especulativos. Lo importante es que ensanchen el marco de lo posible y contribuyan a imaginar futuros más justos, diversos y vivibles.

Si quieres enviar una visión o micro-ensayo de máximo 80 palabras, puedes hacerlo desde la sección de contacto. 

Portada del libro de Max Saunders: Imagined Futures
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el pasado
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el pasado
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el pasado
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el pasado
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el pasado
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el siglo XX
Ilustración de cómo se imaginaba el progreso en el siglo XX

Juan Curro

Juan Curro es apenas un eco en una oficina vacía. Antes de La Abolición trabajaba en Recursos Humanos; ahora supervisa una empresa sin humanos, aferrado a la rutina que moldeó su vida. Mientras otros aprenden a tocar el violín, cultivan sus huertos y dan paseos sin rumbo, él se refugia en unas gafas de realidad virtual y transita por los pasillos de su antigua empresa, entre bromas y paradas para el café. Sus días transcurren idénticos, sostenidos por una certeza cada vez más frágil: nada ha cambiado.

Juan Curro imagen ilustrativa relato
Imagen ilustrativa relato: pareja moderna

«La cita de Jano»
El futuro de las citas

En el año 2124 las citas dejan de ser un disparo al azar. Las futuras parejas pueden vivir varios encuentros simultáneos, versiones desplegadas de sí mismas que se abren como capas de tiempo: una conversación tranquila, una discusión inesperada, un paseo que revela silencios. Cada escena muestra gestos, sombras y deseos que antes tardaban meses en aparecer. Las empresas crean estos escenarios para observar cómo nace una ternura o cómo se sostiene un límite. Elegir pareja se vuelve casi transparente, como si el mundo ofreciera todas las posibilidades antes de que una sola ocurra. ¿Servirá acaso para generar relaciones más duraderas?

El día a día del CEO
Un nuevo amanecer sin trabajar

Un nuevo amanecer sin trabajar define 2124, cuando las máquinas asumen todas las tareas y la humanidad vive gracias a una Renta Básica Universal. El ocio se vuelve norma y las antiguas profesiones pierden sentido práctico; triunfan las que antes parecían inútiles y devuelven el placer del conocimiento por sí mismo. Quienes vivían excluidos disfrutan por fin del bienestar, mientras los adictos al trabajo enfrentan crisis o se refugian en mundos virtuales.

Sin embargo, pronto emergerán las grietas en este nuevo mundo postlaboral. Crisis, depresión, necesidad de regresar a lo anterior. Las propias máquinas, cada vez más sensibles, sufrirán todos estos males, antes humanos.

Imagen ilustrativa del relato al que acompaña

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